El poder de las marcas en los consumidores

El poder de las marcas en los consumidores

Al leer el titular a muchos se os habrá venido a la mente el libro de la escritora canadiense Naomi Klein titulado “No logo: el poder las marcas”. En esta obra se analiza la influencia que tiene una marca en la decisión de compra del comprador. La influencia de las marcas en las personas. El poder de las marcas, en los consumidores.

Hasta hace unas pocas décadas, el factor preponderante a la hora de que un cliente se decantase por un producto en vez de otro era la calidad o el precio. Las personas con un poder adquisitivo alto elegían los productos que consideraban eran de una calidad mucho mayor al resto (aunque el precio fuese también elevado). Al contrario, la clase media o baja que conforman el grueso de la población son los que poseen una elasticidad precio de la demanda mayor. Esto último se traduce en que un aumento o disminución del precio en una unidad tiene un gran impacto en la decisión final de compra. Por ejemplo, es muy posible que si compran un pack de seis yogures por 2€, si se aumentase dicho precio en una cantidad relativamente pequeña (20 céntimos, por ejemplo) decidiesen dejar de comprar dichos yogures.

El poder de las marcas.

En la actualidad, sin embargo, esta teoría hay que cogerla con pinzas. Cada vez más, la población escoge un producto en vez que otro no solo por el precio o la calidad percibida sino también por otros factores más psicológicos y emocionales. Sin duda, uno de los más relevantes es el poder de las marcas. Si una empresa realiza una campaña de publicidad adecuada en la que explican, por ejemplo, que contribuyen al desarrollo de un colectivo vulnerable o demuestran que siguen una política de conciliación laboral muy flexible habrá muchas personas que le otorguen a dicha marca un valor superior. Esto es lo que se suele denominar conexión con una marca, el sentirte que forma parte de tu estilo de vida.

Este fenómeno, hasta hace poco tiempo, muchas personas ancladas al pasado pensaban que era una teoría insostenible por todos lados. Al contrario, el poder de las marcas es una manera de que las empresas se diferencien de la competencia y obtengan, por ello, ingresos sino que es prácticamente ya una obligación si te consideras una empresa con perspectivas de futuro. Cada vez más, el número de competidores se incrementa haciendo que en muchos sectores haya una sobresaturación de productos o servicios, por lo que el poder de una marca se convierte en eso casos en el principal activo de las compañías.

Una de las clasificaciones para determinar el poder de una marca más interesantes por su facilidad de entender es la pirámide elaborada por David Aeker en 1991. Este teórico estadounidense propone cinco niveles de lealtad a partir del grado de compromiso que el comprador tiene con la marca:

Niveles de lealtad con la marca (David Aeker)

 

 

  • Consumidores orientados al precio: son los individuos no leales a ninguna marca que se fijan solamente en el precio y la calidad del producto para decidir si la compran o no. Para ellos la marca es solo un nombre asignado al producto.
  • Clientes habituales: comprende a las personas que presentan cierto grado de satisfacción con la marca, por lo que no tienen ningún estímulo que les incite a cambiar a otra. No obstante, es posible que si una empresa competidora introduce un nuevo beneficio a su producto o servicio, el consumidor podría no dudar en cambiar de marca.
  • Consumidores leales a los costes de cambio: en este tercer nivel se encuentran los clientes satisfechos con la marca que compran habitualmente. Por esta razón, es difícil que cambien sus hábitos de compra por lo que las empresas competidoras deberían introducir unos beneficios lo suficientes atractivos para compensar los costes que conlleva al consumidor el cambiar de marca.
  • Amigos de la marca: aquí se encuentran las personas que verdaderamente les gusta la marca. Estos consumidores basan sus preferencias de compra en asociar el producto a un símbolo, experiencia de uso previa o una calidad percibida muy elevada. Se puede decir que, realmente, es en este nivel cuando empieza a haber una conexión emocional con la marca.
  • Consumidores comprometidos: el grupo más arriba de la pirámide representa aquellas personas que, realmente, se sienten orgullosas de utilizar la marca, considerándola una extensión de ellos mismos.

En Marquistas Estudio Creativo estamos muy comprometidos con el poder de las marcas y somos conscientes de la influencia que tienen en la decisión de compra de los consumidores. Si posees una empresa que quiere destacar en la diferenciación de los competidores del sector, no dudes en contactar con nosotros.

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